Al seleccionar el medio abrasivo para granalladoras, se deben tener en cuenta los siguientes factores clave:
Compatibilidad de materiales: El material del medio abrasivo debe ser compatible con la pieza de trabajo procesada. Los materiales habituales son la granalla de acero fundido, la granalla de acero inoxidable y la granalla de hierro fundido. Por ejemplo, la granalla de acero fundido es adecuada para eliminar óxidos y cascarilla de las superficies de piezas fundidas y forjadas, mientras que la granalla de acero inoxidable se utiliza para limpiar acero inoxidable, aleaciones de aluminio y otros materiales.
Selección de dureza: La dureza del medio abrasivo influye notablemente en la velocidad de limpieza y la vida útil. Los medios de mayor dureza realizan la limpieza rápidamente, pero tienen una vida útil más corta y consumen más energía; los medios de menor dureza también limpian eficazmente y ofrecen una vida útil más prolongada. El rango de dureza ideal es aproximadamente 40–50 HRC, que equilibra la eficiencia de limpieza y una mayor duración del medio abrasivo.
Densidad y defectos internos: La densidad del medio abrasivo debe ser superior a 7,4 g/cm³ para minimizar el impacto de los defectos internos sobre la vida útil. Asimismo, los defectos internos del material, como poros o fisuras, también afectan la vida útil y la tasa de consumo.
Selección del modelo específico: Elija el tipo adecuado de medio abrasivo según el material y los requisitos superficiales de la pieza de trabajo. Por ejemplo, la granalla de acero inoxidable 304 es adecuada para piezas de acero inoxidable, mientras que la granalla de acero inoxidable 201 se utiliza para piezas de aleación de aluminio.

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