La determinación de la uniformidad de dureza de la granalla de acero requiere el uso de métodos de ensayo normalizados para medir y analizar datos de múltiples puntos de la muestra. Los criterios y procedimientos clave son los siguientes:
Medición multipunto: Según las normas de ensayo, no se puede medir la dureza de una granalla de acero de forma aislada. Las mediciones se realizan normalmente en múltiples secciones transversales de la granalla, y pueden requerirse varias lecturas por cada sección transversal para obtener un conjunto de datos estadísticamente significativo.
Uso de equipos especializados: Se utilizan habitualmente durómetros Rockwell (HRC) o microdurómetros Vickers para medir la dureza. Estos instrumentos permiten realizar ensayos de indentación precisos en las secciones transversales de la granalla de acero, garantizando la exactitud de los datos.
Análisis de datos: Se realiza un análisis estadístico de los valores de dureza de todos los puntos medidos para calcular la media, la desviación estándar o el rango de distribución de dureza. Si los valores de dureza de todos los puntos medidos se encuentran dentro del rango normalizado establecido (por ejemplo, el rango de dureza de la granalla de acero fundido suele ser HRC 40–50, pudiendo alcanzar HRC 57–62 tras el endurecimiento) y la desviación estándar es baja, esto indica una buena uniformidad de dureza.
Normas: El proceso de ensayo debe cumplir las normas internacionales o industriales correspondientes, como SAE J444 e ISO 11124. Estas normas especifican los requisitos relativos a las desviaciones admisibles de la uniformidad de dureza.
Verificación adicional: Además de la medición directa de dureza, el análisis metalográfico (por ejemplo, observando la morfología y distribución de martensita y austenita retenida) puede reflejar indirectamente la uniformidad del proceso de tratamiento térmico, confirmando así el grado de uniformidad de dureza.

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