El impulsor y las placas de revestimiento de la granalladora deben sustituirse en las siguientes circunstancias:
Desgaste grave: Es necesaria la sustitución cuando el desgaste reduce notablemente el espesor del impulsor y las placas de revestimiento, o cuando aparecen grandes zonas de picaduras, grietas o arañazos profundos en la superficie, comprometiendo la integridad estructural y el rendimiento.
Cambios dimensionales fuera de los límites permitidos: Se debe contemplar la sustitución si las mediciones revelan variaciones significativas en el diámetro del impulsor, la forma y tamaño de las paletas o las dimensiones clave de las placas de revestimiento, afectando así al resultado de granallado y a la trayectoria de la granalla.
Afección a la calidad del granallado: Se recomienda la sustitución si el desgaste del impulsor y las placas de revestimiento provoca que la calidad superficial de la pieza no cumpla las especificaciones, por ejemplo, limpieza incompleta o rugosidad superficial no conforme.
Averías frecuentes: La sustitución es la solución más eficaz si se producen con regularidad problemas como vibraciones o ruidos anómalos, causados por el desequilibrio del impulsor o placas de revestimiento flojas, y no se pueden resolver mediante un mantenimiento estándar.
Daños irreparables: Deben instalarse componentes nuevos si el impulsor o las placas de revestimiento sufren daños graves, como grietas o deformaciones, que no se puedan corregir mediante reparación.

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